23 de diciembre de 2010

"Dios me libre de ser uno de esos tantos
que sin principios ni coraje viven,
que usan y abusan en excusa de sus vicios
de todo aquel que los excusa y los redime.

Dios me salve de mirar a mi costado,
de ir hablando sin saber,
sin conocer que muchos de esos tantos
son mis vecinos, son la gente en que confío.

Dios me dé la muerte si a mis letras falto,
si manoseo sin pudor esto que digo,
si me convierto en otro chanta por cansacio.
Venga a mi la parca si he de vivir como cretino.

Cuando despotrique por quien falta
que a mi voz la calle otro sonido,
cuando extienda la mano para recibir
aquello que ni pago, ni gano, ni conquisto,
extiéndame la otra y quítenmela como castigo.

Cuando no distinga de tanto parlotear
el razonamiento de lo lógico,
la honestidad de lo debido,
la voluntad de haberlo merecido;
apaguen mi cerebro porque ya no es mío.

Y si con el tiempo me acostumbro a no mirar,
si prefiero no escuchar, si me hago el distraído;
o si me dejo de espantar por saber lo que no digo,
si lo tomo como tal, y así como tal vivo,

sientan pena de mi alma miserable
escrachen a mi espíritu vencido y corrompido;
mírenme cuando se vean al espejo,
y, con un papel en blanco, votenme como político."